El voluntariado universitario permite humanizar a los jóvenes en el ejercicio de su profesión

+Información de los Programas de Voluntariado de la Fundación

Las personas que son voluntarios en algún tipo de organización coinciden en señalar que es más lo que te aporta esa experiencia que lo que uno mismo ofrece, de forma solidaria, a los demás. Existen cientos de opciones, y casi siempre el voluntario decide emplear su tiempo y su conocimiento en algún área donde se sienta cómodo. O incluso, realizando tareas que le ayuden a mejorar sus competencias profesionales, en sintonía con sus deseos personales de ayudar.

Partiendo de esta premisa, la Fundación Universitaria de Las Palmas ha puesto en marcha un Programa de Voluntariado Universitario, para aquellos estudiantes de estudios superiores que quieran encontrarse con un nuevo formato de formación individual orientado a las profesiones propias de los estudios que realizan. Según su presidente, Carlos Estévez, “nuestra responsabilidad como Fundación es procurar opciones de aprendizaje social que complete la formación de los universitarios.

Este programa de voluntariado va dirigido a convertir en formación individual la ayuda prestada para atender las necesidades de otros. El programa de voluntariado consiste en identificar los vacíos formativos de capacitación social  que no forman parte de los planes de estudios de la Universidad, pero que por el contrario, los convertiría en mejores profesionales, y que sólo se pueden aprender desde la experiencia del voluntariado. El paso siguiente es encontrar un socio que comparta los mismos valores y nos genere experiencia y compromiso, ofreciéndonos su estructura y reputación. Por lo pronto, para muchas profesiones hemos detectado una asignatura que nunca se imparte pero que es imprescindible para actuar como profesionales bien formados que es aprender a conectar. Y para aprender a conectar no existe mejor opción  que vivir una experiencia que nos enseñe a gestionar valores como el consuelo, la cordialidad, la cercanía, solidaridad, respeto, responsabilidad, justicia, integración… son los pilares para poder ejercer una profesión con humanidad”.

El programa arranca con la firma de acuerdos con instituciones de prestigio como la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), Hospitales San Roque y el centro sociosanitario Queen Victoria. En opinión del presidente de la Fundación, “hemos empezado por aquí porque hemos encontrado a los socios más animosos. Y daremos la oportunidad a muchos estudiantes para que empiecen a conectar con los problemas reales que se van a encontrar en su futuro laboral dentro del sector de la salud y sociosanitario”. 

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En este sentido, el presidente de la AECC Las Palmas, Fernando Fraile, añade que “con este programa vamos a conseguir humanizar a aquellos universitarios que tras terminar sus estudios tienen una misión importante. El voluntariado les preparará para que en el futuro entiendan la importancia de la humanidad. Además, en nuestra asociación buscamos que el voluntario no sea únicamente una persona mayor, jubilada y que quiera ocupar su tiempo ayudando a los demás. Queremos que cambie este perfil y que sean los jóvenes los que se impliquen. Por eso la universidad es un punto fantástico para encontrar a este segmento joven que tanto necesitamos”.

Así se expresan también los representantes de Hospitales San Roque, José Julián Isturitz como director general corporativo; Sebastián Sansón, director gerente de Hospitales San Roque en Maspalomas; y Herminia Rodríguez, consejera y directora corporativa Clínico-Asistencial de Hospitales San Roque. Por su parte, la directora del centro sociosanitario Queen Victoria, perteneciente a Hospitales San Roque. Yurena Rivero, afirma que “en nuestro centro ya hemos tenido una experiencia previa de solidaridad generacional donde alumnos de bachillerato visitaban a nuestros mayores y les prestaban labores de apoyo y acompañamiento. Estamos convencidos de que los estudiantes universitarios van a aportar muchísimo a los residentes, puesto que este intercambio intergeneracional es beneficioso para ambas partes. Van a poder desarrollar competencias necesarias para su profesión en el sector salud con actividades de apoyo en las acciones de la vida diaria, cosas cotidianas y sencillas donde el contacto directo con el residente y sus familiares será importante para aprender a conectar con ellos. En muchas ocasiones, cuando llega un recién titulado a su puesto, y más en esta profesión, detectamos que les falta potenciar habilidades de relaciones humanas. Por ejemplo, cómo afrontar situaciones difíciles, o el duelo por la pérdida de un familiar. La carrera en la universidad no te da esa dimensión de tu profesión, y es necesario que tengas un contacto directo con lo que será tu realidad en el trabajo”. Los voluntarios podrán realizar el programa tanto en los hospitales que tiene la organización en Las Palmas de Gran Canaria y en Maspalomas, como en el centro sociosanitario.

Para Carlos Estévez, “este es sólo el comienzo de un plan más amplio. Porque creemos que se puede incorporar otro perfil de estudiantes, como pueden ser alumnos de Derecho y que aprendan a tratar situaciones delicadas del ámbito judicial, de mediación, de familias con problemas, menores… Lo mismo ocurre con otras carreras como Veterinaria o Magisterio. Nuestro objetivo es dar la oportunidad a estos jóvenes a completar su formación mediante experiencias que potencien su sensibilidad individual y social. Además, estas acciones tendrán un reconocimiento académico en los expedientes de los participantes”.

En las bases de ambos acuerdos, se detalla cuáles son las actividades que podrán hacer los voluntarios en los centros adheridos, el tiempo que deben dedicar, qué tipo de formación van a recibir como orientación y apoyo para su estancia en los centros, y la existencia de un comité de seguimiento que valorará en todo momento la buena marcha de la iniciativa.

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